Dudas: ¿son seguros los techos de cristal panorámicos de los coches?

Dudas: ¿son seguros los techos de cristal panorámicos de los coches?

"Otro problema que se plantea es el de la seguridad, porque dicen que en caso de accidente los coches con techo panorámico salen peor parados. ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Es recomendable incorporarlo?

Respuesta de nuestro experto técnico Luis Miguel Vitoria

Antes de nada hemos de comentarte una impresión personal. Durante las fechas más cálidas de este verano hemos conducido este mismo vehículo con la opción de techo solar panorámico. Cierto es que, con la cortinilla plegada, la fuerza del sol puede calentar ligeramente nuestro cuero cabelludo, quien lo tenga.

Lo que es el resto del habitáculo, sólo sería molesto si dejamos el vehículo estacionado durante un tiempo. En esa circunstancia, efectivamente, el calentamiento del habitáculo sí podría ser algo mayor que con un techo metálico. Pero ante esta situación, la utilización de un sistema de climatización como el que posee el Citroën C4 Picasso es más que suficiente para volver con rapidez la temperatura a un nivel confortable.

Ten en cuenta que el techo está tintado y que, además, la zona donde vives no se caracteriza por una actividad solar extrema más que en unas pocas semanas del año. Por este lado, no pensamos que sea una molestia de consideración el incorporar el techo solar.

Con respecto a la cuestión de la seguridad, sólo podemos referirnos a informaciones extraídas a personas pertenecientes al fabricante con las cuales hemos intercambiado opiniones. Según ellos, la rigidez de un techo en el que se inserta un pedazo de cristal es superior al de un metálico enterizo. Suponemos que se refiere a una rigidez torsional. Y, si se piensa, aunque chocante, tiene su razón, puesto que el grosor del cristal es bastante mayor que la lámina de metal a la que sustituye. También, los sistemas de anclaje del techo solar suplementan su resistencia a ser retorcido. Eso sí, el problema podría provenir de un accidente en el que el techo solar se rompa, por ejemplo, a causa de un vuelco y la posible acción de un elemento agresivo sobre el cristal. Ahí, nos podría surgir la duda de que si éste acabaría siendo más frágil que el acero y, en una hipotética segunda vuelta de campana, el interior del habitáculo estuviera indefenso ante la introducción de cualquier objeto agresivo a través del espacio donde antes estaba el techo panorámico. Siendo conscientes de los profundos estudios de seguridad que realizan los fabricantes y la proliferación de estos techos, no parece que haya un problema especial en esa circunstancia.